CUIDADO DE CABELLO

El cabello ha tenido gran importancia a nivel social desde la antigüedad, ya que los romanos y asirios usaban técnicas de fierros calientes para poder rizarlo. Otro dato que indica su importancia en la cultura, son los residuos en algunas momias egipcias de Henna cuyo nombre científico es Lawsonia alba. Esta es muy común para teñir de color rojo el cabello, de manera natural.

El cabello es una estructura epidérmica constituida por células con largas cadenas de proteínas, la más importante es la queratina.

Las cadenas de queratina se acomodan en forma paralela, como delgados hilos que forman un cable y se mantienen unidas por medio de tres tipos de enlaces químicos: puentes de hidrógeno, puentes salinos y puentes disulfuro. Los primeros dos, debido a que no son tan fuertes se rompen con la humedad del cabello, por lo que cuando deseamos peinarlo hay que humedecerlo debido a esta ruptura de enlaces y que resulta más fácil de peinar.

Un adulto posee 5 millones de cabellos repartidos en todo el cuerpo y en la cabeza existe 1 millón de cabello.
El color, lo determina la genética, ya que el color es gracias al pigmento natural que sintetizamos como un medio de adaptación para protegernos de los rayos UV del sol, este pigmento recibe el nombre de melanina
Otro factor que determina la genética sobre el cabello es su tendencia a ser lacio o rizado, esto tiene que ver con los enlaces químicos del cabello (enlaces disulfuro: sulfuro-sulfuro), ya que si los enlaces se dan de forma paralela las proteínas estarán alineadas y el resultado de esto será un cabello lacio, a diferencia de un cabello rizado, en el que los enlaces se dan en forma diagonal, las fibras de queratina se formarán como espirales y resultará el cabello rizado. De hecho este principio se aplica en el proceso de rizado o de alaciamiento del cabello, pues en estos procesos hay una ruptura de este tipo de enlaces, una reorganización y la formación nuevos enlaces, ya sea mediante el uso de tubos de plástico para rizarlo o el intenso cepillado par alaciarlo.
El pH juega un papel primordial en el shampoo para que nuestro cabello se vea brillante, ya que los enlaces químicos son más estables a valores de pH ácidos (entre 4 y 6), ocasionando que los enlaces estén, más ordenados y la luz se refleje de manera uniforme y así el cabello luzca brillante. Cuando usamos un shampoo con un pH alcalino (pH de 8.5) los enlaces de azufre se rompen
y la superficie externa del cabello se vuelve áspera, esto impide que la luz se refleje de manera uniforme haciendo que el cabello se vea opaco.

Y si usa un shampoo de este tipo durante un tiempo largo provoca la famosa orzuela o puntas separadas. De aquí el viejo truco de la abuela de usar limón para peinarlo o terminando el baño enjuagarlo con soluciones de vinagre.

Un producto con un pH alcalino aprox. de 12 rompe todo tipo de enlace y prácticamente el cabello se disuelve; así funcionan las cremas depiladoras que se encuentran en el mercado.

La mayoría de los detergentes poseen un pH alcalino, por lo que se recomienda el uso de acondicionadores con pH ácidos además de aceites grasos que eviten la deshidratación como el Aceite de Jojoba (3 al 10%), Mamey, Coco, Aguacate, Caléndula, Zanahoria, etc. o una mezcla como el Cosmo oil cabello. Este consiste en una combinación de aceites vegetales refinados de Olivo y Germen de Trigo enriquecidos con Vitamina E, Vitamina F y Pantenol. El Aceite de Olivo proporciona excelentes propiedades emolientes; el de Germen de Trigo aporta ceramidas vegetales para mantener la elasticidad del cabello y del cuero cabelludo. La adición de Tocoferoles naturales ayuda a absorber radicales libres. La Vitamina F ayuda a proteger al cabello de la resequedad. El Triacetato de Pantenilo es reconocido por ser un revitalizante y acondicionador del cabello

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